Esto es lo que se plantea la revista The economist, en un interesante artículo titulado The price of information. Academics are starting to boycott a big publisher of journals , ante el boicot iniciado por el matemático Timothy Gowers, de la Universidad de Cambridge, a una de las mayores editoriales de revistas académicas actuales, Elsevier, y que en la actualidad ya han respaldado más de 4.000 científicos de todo el mundo. Esta interesante historia, digna de las mejores adaptaciones cinematográficas de Frank Capra arrancó el pasado 21 de enero cuando Gowers publicó en su bitácora una entrada titulada Elsevier -- my part in its downfall.