Control de armamentos de destrucción masiva.
Sunday, 16 May 2010
Sin llegar a actitudes paranoicas e irreflexivas; debemos reconocer, que hay eventos en el campo de las relaciones internacionales, que nos deben hacer encender la alarma .
Esto es asà en lo que se refiere a los temas nucleares, u otros elemento, sistemas, o cualquier especie, que puedan derivar en armas de destrucción masiva.
Los pueblos y los estados, en los términos que la legalidad les confiere (y con un enfoque puesto en lograr y optimizar la armonÃa, la paz entre las naciones), deberÃan estar alerta en este asunto y tomar las acciones necesarias que correspondan, para corregir lo que deba corregirse,en estructuras de control y de eficiencia en la seguridad.
Este control y cuidado deberÃa aplicarse no sólo en lo técnico, ni en capacidad de recursos, sino especialmente en las polÃticas y lÃneas diplomáticas, donde, si habrán de ser firme, también deberán ser flexibles y con fuerte contenido de consenso y actitud conciliadora en aras de la paz mundial. Esta actitud puesta en marcha, apuntará más hacia la justicia que la actitud belicosa; lo último causará más perjuicio que beneficio.
Es comprensible (dado los extremismos latentes) que este asunto implique, de por sÃ, alguna acción y control de policÃa, tanto a nivel nacional como internacional, e inclusive de represión o contención, llegado el caso.
Las naciones que tengan buena voluntad en salvaguardar la paz, no tendrÃan por qué tener inconveniente en trabajar para un acuerdo hacia tal fin.
Salvando ciertas suspicacias con las que muchos podrÃan conjeturar (acertadamente o no), creo que es plausible la cumbre (abril 2010) que ha convocado el presidente Obama.
En la apertura de la cumbre, advirtió:
"Dos décadas después del fin de la guerra frÃa, enfrentamos una cruel ironÃa de la historia: el riesgo de una confrontación nuclear entre naciones ha disminuido, pero el riesgo de un ataque nuclear ha aumentado..."
Estas palabras tienen visos inequÃvocos de realidad y verosimilitud potencial, dadas las tecnologÃas y recursos que pueden estar al alcance de manos inescrupulosas, y fuera del marco de los estados. Hagamos aquà otra salvedad: también los gobiernos, los estados, suelen tener polÃticas llanamente inescrupulosas, corruptas; o al menos, actitudes imprudentes en el manejo de las relaciones internacionales. De esto hay ejemplos con muchos testimonios en diversos medios. Basta saber la categorÃa que ha conformado la era Bush.
Las mentiras en las polÃticas suelen ser moneda corriente para luego dar curso a las acciones que van tras intereses egoÃstas.
No sólo las acciones sino, también, la verborrea belicosa y exaltada de los gobiernos, puede darnos un Ãndice de su salud mental y sus posibles procesos, que pueden equipararse a un extremismo terrorista, en cuanto a que no coadyuba al sostenimiento de la paz.
Ejemplifico estas situaciones y actitudes, de manera simple: podrÃamos decir que si vemos a una persona normal, con sus facultades mentales equilibrada, quizás no nos causarÃa alarma aunque tuviera un cuchillo en la mano; sin embargo, todo lo contrario ocurrirÃa con una persona de caracterÃsticas opuestas, aunque estuviera en su propia cocina, pero con un objeto peligroso en la mano.
Control de armamentos, no sólo nucleares, sino todos los elementos o sistemas que tengan la posibilidad de afectación masiva en cualquier forma de aplicación.
Los Estados Unidos han presentado su inquietud con respecto a los armamentos nucleares, esta misma disposición también han tenido otros paÃses, entre ellos los que asistieron a la cumbre (incluida China y Rusia), los cuales son pocos aún.
Sin embargo, además de esta falencia cuantitativa, no se han considerado aquÃ, otras realidades armamentÃsticas, tanto o más peligrosas que las armas nucleares, por la posibilidad del socavamiento del sistema ecológico y la estructura de la envolvente terrestre. Me refiero a la militarización de las investigaciones y aplicaciones geofÃsicas (armas geofÃsicas, Proyecto HAARP, etc).
Dada estas realidades evidentes, es necesario aunar los esfuerzos para lograr una contención ético-legal que tenga posibilidad efectiva de control a nivel mundial.
Es necesario la designación de un ente de control idóneo, honesto, ético, y con autoridad de consenso de nivel democrático, para ejecutar los mecanismos estructurados para esta función; el cual esté a su vez, ramificado en otros organismos donde se coordine las polÃticas nacionales, de manera que se genere la tendencia a comprender, que en el terreno de lo humano, no es ir hacia adelante recurrir al aprestamiento bélico. Ello no contribuirá jamás a su elevación y armonÃa, que es lo que en el fondo de su esencia buscan los pueblos.
No es ir hacia adelante en el progreso hacia la vida, avasallar el sistema ecológico en pos de la avidez inescrupulosa. Ejemplos de ello sobran.
Autor:Juan C. L. Rojas
Enlaces relacionados:
http://www.cinu.org.mx/temas/desarme/acue_des.htm
http://capitalismorevelado.wordpress.com/2010/02/12/control-geoclimatico-las-verdaderas-armas-de-destruccion-masiva/
Esto es asà en lo que se refiere a los temas nucleares, u otros elemento, sistemas, o cualquier especie, que puedan derivar en armas de destrucción masiva.
Los pueblos y los estados, en los términos que la legalidad les confiere (y con un enfoque puesto en lograr y optimizar la armonÃa, la paz entre las naciones), deberÃan estar alerta en este asunto y tomar las acciones necesarias que correspondan, para corregir lo que deba corregirse,en estructuras de control y de eficiencia en la seguridad.
Este control y cuidado deberÃa aplicarse no sólo en lo técnico, ni en capacidad de recursos, sino especialmente en las polÃticas y lÃneas diplomáticas, donde, si habrán de ser firme, también deberán ser flexibles y con fuerte contenido de consenso y actitud conciliadora en aras de la paz mundial. Esta actitud puesta en marcha, apuntará más hacia la justicia que la actitud belicosa; lo último causará más perjuicio que beneficio.
Es comprensible (dado los extremismos latentes) que este asunto implique, de por sÃ, alguna acción y control de policÃa, tanto a nivel nacional como internacional, e inclusive de represión o contención, llegado el caso.
Las naciones que tengan buena voluntad en salvaguardar la paz, no tendrÃan por qué tener inconveniente en trabajar para un acuerdo hacia tal fin.
Salvando ciertas suspicacias con las que muchos podrÃan conjeturar (acertadamente o no), creo que es plausible la cumbre (abril 2010) que ha convocado el presidente Obama.
En la apertura de la cumbre, advirtió:
"Dos décadas después del fin de la guerra frÃa, enfrentamos una cruel ironÃa de la historia: el riesgo de una confrontación nuclear entre naciones ha disminuido, pero el riesgo de un ataque nuclear ha aumentado..."
Estas palabras tienen visos inequÃvocos de realidad y verosimilitud potencial, dadas las tecnologÃas y recursos que pueden estar al alcance de manos inescrupulosas, y fuera del marco de los estados. Hagamos aquà otra salvedad: también los gobiernos, los estados, suelen tener polÃticas llanamente inescrupulosas, corruptas; o al menos, actitudes imprudentes en el manejo de las relaciones internacionales. De esto hay ejemplos con muchos testimonios en diversos medios. Basta saber la categorÃa que ha conformado la era Bush.
Las mentiras en las polÃticas suelen ser moneda corriente para luego dar curso a las acciones que van tras intereses egoÃstas.
No sólo las acciones sino, también, la verborrea belicosa y exaltada de los gobiernos, puede darnos un Ãndice de su salud mental y sus posibles procesos, que pueden equipararse a un extremismo terrorista, en cuanto a que no coadyuba al sostenimiento de la paz.
Ejemplifico estas situaciones y actitudes, de manera simple: podrÃamos decir que si vemos a una persona normal, con sus facultades mentales equilibrada, quizás no nos causarÃa alarma aunque tuviera un cuchillo en la mano; sin embargo, todo lo contrario ocurrirÃa con una persona de caracterÃsticas opuestas, aunque estuviera en su propia cocina, pero con un objeto peligroso en la mano.
Control de armamentos, no sólo nucleares, sino todos los elementos o sistemas que tengan la posibilidad de afectación masiva en cualquier forma de aplicación.
Los Estados Unidos han presentado su inquietud con respecto a los armamentos nucleares, esta misma disposición también han tenido otros paÃses, entre ellos los que asistieron a la cumbre (incluida China y Rusia), los cuales son pocos aún.
Sin embargo, además de esta falencia cuantitativa, no se han considerado aquÃ, otras realidades armamentÃsticas, tanto o más peligrosas que las armas nucleares, por la posibilidad del socavamiento del sistema ecológico y la estructura de la envolvente terrestre. Me refiero a la militarización de las investigaciones y aplicaciones geofÃsicas (armas geofÃsicas, Proyecto HAARP, etc).
Dada estas realidades evidentes, es necesario aunar los esfuerzos para lograr una contención ético-legal que tenga posibilidad efectiva de control a nivel mundial.
Es necesario la designación de un ente de control idóneo, honesto, ético, y con autoridad de consenso de nivel democrático, para ejecutar los mecanismos estructurados para esta función; el cual esté a su vez, ramificado en otros organismos donde se coordine las polÃticas nacionales, de manera que se genere la tendencia a comprender, que en el terreno de lo humano, no es ir hacia adelante recurrir al aprestamiento bélico. Ello no contribuirá jamás a su elevación y armonÃa, que es lo que en el fondo de su esencia buscan los pueblos.
No es ir hacia adelante en el progreso hacia la vida, avasallar el sistema ecológico en pos de la avidez inescrupulosa. Ejemplos de ello sobran.
Autor:Juan C. L. Rojas
Enlaces relacionados:
http://www.cinu.org.mx/temas/desarme/acue_des.htm
http://capitalismorevelado.wordpress.com/2010/02/12/control-geoclimatico-las-verdaderas-armas-de-destruccion-masiva/