En los años que tengo trabajando en Internet he visto muy buenos proyectos desaparecer, y a veces pienso que esos proyectos podrían seguir en línea si sus mismos creadores y administradores creyeran en ellos y se dieran cuenta de lo que realmente tienen en las manos.
Lo que ha sucedido con Slide y Google es muy interesante, quienes conocen los productos de Slide saben que estos no son malos,