misoginia, discriminación, estereotipos y qué más?
Sunday, 20 November 2011
muchas cosas más: heteronormatividad, machismo, sometimiento, violencia de género...
Todas esas cosas nefastas vienen a mi mente cada vez que miro estos dos videos, que forman parte de una campaña comercial de Activia en Argentina, fíjense:
El hombre de la casa, es decir el marido, está harto de su mujer, de los problemas que ella tiene y de las molestias que el mal humor o los cambios de humor de su esposa provocan en él, porque repercuten en la disposición que ella puede llegar a tener hacia su esposo.
Por eso, él permite que ella gaste SU dinero comprando Activia... es decir es él quien controla qué entra y qué no entra en SU casa... ella en este caso sería una beneficiaria indirecta al poder acceder a un producto que supuestamente mejora su calidad de vida.
Ella lo compra para sentirse mejor, pero sobre todo, para verse más linda (es decir para que los demás la vean más linda: eso incluye al marido, hijos, vecinos del barrio y transeúntes desconocidos). Queda claro que el principal componente de la belleza según este comercial es la delgadez... acá lo que importa es estar deshinchada, una manera muy sutil de referirse a estar flaca.
El producto que promocionan mejoraría el tránsito intestinal, pero eso no vende, lo que vende es que ayude a adelgazar, en este caso la zona abdominal baja (zona que por otra parte, es el lugar de depósito de grasa corporal característico de la mujer por la influencia hormonal... de manera que también habría una velada incitación a la conducta anoréxica, pero ese sería un tema también muy grave, para tratar aparte).
Como la función de la mujer en esta sociedad heteronormativa y misógina es agradar, ella está cumpliendo el mandato a la perfección, y está tan contenta, que su sueño máximo, es decir lo máximo a lo que puede aspirar en su pequeño mundo es a que algún energúmeno troglodita machista salido de una película de los PicaPiedras, la homenajee pegando un bocinazo al verla pasar (por el barrio haciendo las compras para prepararle la comida a su esposo e hijos). Y ella, súper contenta y feliz.
Qué triste que además de ser un comercial, esto sea totalmente verdad, quiero decir verosímil. Puede pasar, y pasa en cualquier hogar del conurbano bonaerense al menos, que es lo que yo conozco.
Cuando veo publicidades que discriminan tanto a la mujer, que le asignan roles tan estereotipados, en fin, tan vergonzosas, pienso si el INADI (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) no debería intervenir...